Novedades

Reseñas

Artículos

Proyectos Bookhunters

/ / / / / Sincronizando el alma

Comparte en:

Sincronizando el alma








Aprenderemos una técnica alternativa para conseguir a nuestra media naranja, incluso para aquella que ya es jugo de otro tarro, como conseguir el puesto deseado, como influir en una persona e incluso como negociar con alguien. Lo sé, utilicé un título meloso; pero ya que estás aquí no dudes en continuar leyendo, así aprenderás a atraer lo que deseas.

La sintonía del amor: El Rapport una técnica de sincronía.

Entendemos por definición en área psicológica como Rapport cuando dos o más personas sienten que están en sintonía psicológica y emocional (simpatía), porque se sienten similares o se relacionan bien entre sí.

Esta incluye tres componentes conductuales: atención mutua, positividad mutua y coordinación.

También conocida como una técnica en Programación Neurolingüística cuyo objetivo es generar ambiente de confianza y cooperación con el fin de entablar una comunicación donde no haya juicios, distorsiones o malos entendidos, sino una interacción saludable.

La palabra se deriva del antiguo verbo francés rapporter que literalmente significa llevar algo a cambio; y, en el sentido de cómo las personas se relacionan entre sí significa que lo que una persona envía la otra lo devuelve. Por ejemplo, pueden darse cuenta de que comparten los mismos valores, creencias, conocimientos y conductas en torno al deporte, la política o cualquier temática. / Wikipedia

A este tipo de comunicación se le llama “comunicación de centro a centro”, ya que es de inconsciente a inconsciente. Esta comunicación se da muy fácilmente, incluso sin darnos cuenta, con personas afines a nosotros, como con los amigos con los que fluimos muy bien. Si observas en un lugar público, como en un restaurante, a las personas que tienes alrededor, aunque no las escuches, puedes ver que en una mesa la están pasando muy bien, mientras en otra no. Unos parecen que están danzando al mismo ritmo y los otros parece que tienen un muro entre ellos. 

El lenguaje corporal es más fuerte y fidedigno que el verbal.

En la comunicación, el lenguaje verbal solo tiene el 7% de impacto, mientras que el lenguaje corporal el 55% y el tono de voz el 38%. No es tanto lo que digamos, sino cómo lo digamos. La comunicación asertiva es un arte que pocos tienen. Imagínate poder comunicar al 100% con los demás. Todo lo que aprenderías y por supuesto, el mundo sería otro.

El Rapport se da por naturaleza con las personas afines a ti. El reto es llevarlo a cabo conscientemente con las personas que te causan alguna sensación negativa como pueden ser, miedo, coraje, enojo, impaciencia, intolerancia, inseguridad, u otras.

Para lograr el Rapport hay que tratar de entrar en el mapa mental de la otra persona. En realidad empieza con cosas sencillas como cuando llegas a la ventanilla del banco, antes que nada, di algo agradable al cajero, por ejemplo, “buenos días, parece que tiene mucho trabajo, espero termine pronto”. Cuando entras al despacho de alguien, comenzar por decir “qué bonita foto de su familia, lo felicito”, o cualquier cosa agradable del lugar o de él. Si se trata de tu hijo, antes de regañarlo y recibirlo con la espada desenvainada porque llegó tarde, pregunta cuál fue la razón por la que lo hizo, por ejemplo: ¿cómo estuvo la fiesta? ¿Quiénes fueron? y después de que te contestó, decirle “habíamos quedado en una hora, yo sé que estabas muy contento, sin embargo creo que no se vale que me tengas despierta hasta tales horas sin avisarme, así que…”. 
De esta manera el chico entenderá tu mapa más fácilmente y en vez de que haya portazos o malos modos, se quedará pensando sobre el asunto y es más probable que la próxima vez llegue a tiempo o no tan tarde.

Por el contrario, lo que sucede en la mayoría de estos casos es que en vez de comunicarnos y averiguar lo que queremos, declaramos la guerra, pues no nos estamos interesando en el otro, sino solamente en nosotros y nuestra problemática. Se convierte muchas veces en lucha de poderes y que no nos lleva a ningún lado sino solo a crear resquemores, rencores y juicios negativos.

Para llevar a cabo la técnica del Rapport debes estar muy receptivo con la persona con la cual te quieres comunicar.

Haz que las palabras que utilizas al cuestionar, contestar u opinar correspondan y sean las mismas o parecidas a las de él. Escucha a tu interlocutor e inmediatamente contéstale con las mismas palabras con las que él te ha hablado. Si te dice: “ayer la pasé muy mal”. Bien puedes preguntarle “¿por qué razón dices que ayer la pasaste muy mal?” Así la conversación no se desvía pues está centrada con las mismas palabras que suenan como un eco y que a la persona que las dice la hacen pensar sobre ellas ya que las está escuchando a través de ti. 
Si la persona te está hablando de cómo “ve” una situación, procura emplear también la palabra “ver” cuando te refieras al tema. Si él dice: “yo lo veo problemático”, tú puedes responder “¿de qué manera lo ves problemático?”, “yo también lo veo problemático, o yo no lo veo problemático por esta razón…” en lugar de decir “yo también lo veo difícil” o “estás mal, esto no es así”. Aquí ya cambiamos las palabras y estamos creando una resistencia.

Reflejar postura. Esto quiere decir que tienes que corresponder a sus movimientos y a sus gesticulaciones. Así como correspondes con las mismas palabras, también hazlo con tu cuerpo. Si él cruza o descruza la pierna, si se hace hacia delante, si se toca el cabello, si sonríe, si mueve la cabeza hacia un lado, si mueve los ojos hacia un lado en particular, etc. tú haz lo mismo con discreción y delicadeza. No se trata de imitar sino de corresponder a su lenguaje corporal de una manera sutil, a esto le llamaremos armonía espejo.
Igualar la respiración del interlocutor nos dará el volumen y tono de voz que él está utilizando. Es como si vivieras a su ritmo.

Durante la conversación, conscientemente, haz algún movimiento diferente a los de tu interlocutor, y si él corresponde a éste, esto quiere decir que el puente de la comunicación ya está tendido, por lo que en ese momento ya puedes decir algo que en otra ocasión pudiera haber creado un problema con la seguridad de que tu mensaje será acogido.
En este proceso de adoptar el comportamiento de la persona con la cual nos queremos comunicar, se logra la sintonía o empatía ya que el inconsciente lo está captando. De alguna manera logramos meternos en los zapatos del otro, y entenderlo y que él nos entienda. De esta manera no te vas a distraer mientras lo escuchas o no va a entrar en tu diálogo interno y así desligarnos de lo que te están platicando.

Aunque a veces no lo parece, es fácil entenderse los unos con los otros ya que nuestro sistema nervioso es un cableado que abarca cada célula de nuestro cuerpo. Si yo me muevo, hablo, respiro igual que la otra persona, por fuerza estoy accediendo a su mapa y a lo que está sintiendo, pues estoy manejando su propio “cableado”.

Esto te permitirá lograr una genuina identificación con el otro y facilitará grandemente la comunicación y comprensión.

Con cuantas personas nos sentimos en Rapport en nuestra vida, que logran adentrarse como parte fundamental en nuestro día a día. Llámense “Amigos”, “Mejores amigos”, tu “crush” o alguna persona con quien nos identificamos. ¿Habían notado esta sincronía?

Es momento de poner en práctica todo lo que hemos aprendido sobre lenguaje corporal y utilizarlo a nuestro favor.

¿Están listos para utilizarlo?


Sergio Mora

Fuentes: Wikipedia/estrategiaspnl
«
Next

Entrada más reciente

»
Previous

Entrada antigua


Sincronizando el alma

2 comentarios